Comer a mi manera

Te pasa que lees un mensaje sobre lo que comer y al rato otro que te guía lo contrario? Ves que hay quien habla de alimentos prohibidos y tú piensas si será verdad…?

Retrocediendo al año 2007, estudiando la carrera de Nutrición Humana y Dietética, yo no soy consciente de que el tema de la alimentación estuviera tan en boca de todos como lo está hoy en día. Que hubiera tantas corrientes y modas alimentarias como actualmente.

Por una parte valoro muy positivamente que se le dé la importancia necesaria al conjunto de alimentos (dieta) que ingerimos, pues son el alimento que le damos a nuestras células. Pero la otra versión es que perdemos nuestra verdad cuando nos “empachamos” de información sin digerir, de creencias sobre lo que alguien cree que está bien y lo que consideramos que está mal, datos que se contradicen y uno se pierde en medio de la selva informativa sin saber a quién creer, seguir, hacer caso…

Simplificando el post te digo… Ni creas, ni sigas ni hagas caso.

Come a tu manera y mejora lo que puedas para sentirte mejor, no sólo de tu alimentación sino también de tu estilo de vida, pensamientos y decisiones.

Infórmate todo lo que quieras pero elige tú.

Seguir un tipo de alimentación y ponerle una etiqueta puede convertirte en un “esclavo de tus palabras frente a la sociedad”. Digo esclavo. porque cuando etiquetamos nuestro estilo de vida y éste se convierte en muy rígido, poco flexible… hace que llevemos una etiqueta que nos bloquea. Y si un dia te apetece comer distinto? O estás cansado/a y no sales a correr? Ya no serás el runner que has enseñado hasta hoy a tu entorno? Pues no, serás tú mismo, el mismo runner o no pero ese dia, con menos energía, punto.

Te voy a poner mi caso y el de muchos profesionales de la Salud que se dedican a la alimentación o ejercicio físico. Aunque yo coma bien la mayor parte del tiempo también me gusta comer helados, pizza cuando salgo fuera o si pedimos que nos las traigan a casa, chocolate, también me llaman la atención algunos alimentos o sustancias comestibles que generalmente no destacan por ser sanos, están perfectamente creados por la industria para que así sea, que nos enganchen.

Es probable, por mi educación alimentaria ya desde pequeña (que considero bastante buena y agradezco a mis padres sobretodo esas cenas tan saludables y en familia) y por haber estudiado Nutrición, que disponga de más información contrastada y llegue a un buen equilibrio semanal, eso del 80% y 20%.

Pero no siempre es así, a veces también me salto las reglas y no por mi etiqueta y profesión de Nutriconista voy a ser rígida. Me gana más la flexibilidad que me dá el Yoga y me gusta tener excepciones, no llegar a ninguna obsesión y vivir de la forma más sana, que para mí es eligiendo Comer a mi manera.

Si me autoimpongo o quiero imponer a alguien cómo debe comer o le doy una lista de alimentos prohibidos/permitidos, esa persona perderá su poder de elección e incluso, le va a apetecer comer aquello que cree que no puede.

Volemos libres… y nuestro bienestar irá en aumento.

Queréis una anécdota graciosa? Como he trabajado en consulta varios años en un pueblo, al final los fines de semana sales a comer, cenar en los mismos restaurantes a los que acuden alguno de tus pacientes. Por ser sincera, no es la situación más cómoda, aunque desarrollé mi creencia que se alinea con la libertad de cada persona donde también, la responsabilidad de sus elecciones les cae directamente a ellos/as. Igual que a mí las mías. Si al entrar en un Restaurante hay un paciente que está comiendo sano seguro que se alegrará de coincidir, pero si es el dia que se permite la pizza o el coulant de chocolate quizá le resulte más incómodo verme aparecer. Ups 😉 A todo nos gusta que nos feliciten y sentirnos bien pero antes de sentir culpa y sentirnos mal vamos a hacer un ejercicio repitiendo un mantra: Mis decisiones son mías y yo soy responsable. Tus decisiones son tuyas y tú eres el/la responsable.

Sin malinterpretar que debemos desayunar donuts, salir a cenar y pedir pizza y coulant siempre o dejar que la pereza nos invada y nunca hagamos ejercicio, espero que hayáis entendido la idea de este post.

No hay que juzgar, imponer, pensar que alguien vive de forma ideal y modélica…no a las etiquetas y sí a vivir libre!

Un abrazo!

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